
Un añejo rencor presidencial
Opinión de
Antier, la presidenta Sheinbaum opinó sobre la decisión de la Cámara de Diputados de mantener el fuero a Cuauhtémoc Blanco, acusado de violación en grado de tentativa en agravio de su hermana.
“Es una decisión del Congreso”, dijo.
Ahí lo hubiera dejado, pero celebró que los legisladores, contra toda lógica, cumplieran lo que apesta a instrucción.
Empezó contradiciéndose:
“No conozco las pruebas”, dijo.
Pero añadió que “siempre tiene que haber pruebas suficientes”, sugiriendo “saber” que no las había.
Continuó contradiciéndose: “Siempre vamos a apoyar a las mujeres, eso no está en duda”, dejando sin sentido lo de “siempre”.
“Sí es importante, más allá de revisar en todo caso cuáles eran las pruebas, el contexto, es importante”.
Y con preguntas a los reporteros, condujo su argumento recordando su repulsión hacia el ex Fiscal de Morelos, quien presentó la solicitud de Declaración de Procedencia contra Blanco (el nuevo Fiscal, a petición de la Comisión Instructora, se supone subsanó deficiencias pero, como se sabe, fue bateada la solicitud).
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